RECOMENDACIONES OTRAS

1. Conclusiones de nuestra investigación

1.1. El sexismo lingüístico 

1.2. formas de discriminación sexista

1.3. Sobre los fenómenos lingüísticos sexistas

 

2. Principios en los que se fundamentan estas Recomendaciones Otras

2.1. Recomendaciones para el uso de la lengua

2.2. La Teoría Crítica Feminista y el Análisis del Discurso

2.3. Metodología

3. Recomendaciones para el discurso universal

3.1. Usar el género gramatical masculino no marcado para hablar de colectivos mixtos

3.1.1 Usar el género gramatical masculino no marcado para referir una realidad no sexuada

3.2. La duplicación pertinente

3.2.1. El dual simétrico 

3.3. Uso de términos de género gramatical común

3.4. Crear un referente universal en los discursos universales

4. Recomendaciones para el discurso sobre mujeres

4.1. Nombrar a las mujeres por lo que hacen, por su posición en lo público, por su condición social

4.2. Evitar la redundancia en la identificación sexual

4.3. Aplicar a las mujeres el género gramatical masculino en su valor de no marcado cuando lo exija la situación de comunicación

5. Recomendaciones para el discurso sobre varones

5.1. El uso de ‘varón’ en lugar de ‘hombre’

5.2. Hacer el específico masculino para varones

5.3. No ampliar lo que se dice de los varones a un ámbito referencial que no les corresponde

 

 

1. Conclusiones de nuestra investigación. 

 

Los estudios sobre el sexismo en el lenguaje parten de la hipótesis de que "el hecho lingüístico no es neutro, refleja la relación de los sexos en la sociedad patriarcal y la posición de la mujer en dicha relación". La investigación que hemos realizado, aunque comparte esta afirmación, se distancia de la mayoría de estudios en dos cuestiones fundamentales. Una, qué es el sexismo lingüístico y cuáles son los factores que lo causan. Y otra, las formas de discriminación sexista.

 

1.1. El sexismo lingüístico:

  • No viene determinado por la categoría gramatical de género, no es un problema de estructuras lingüísticas motivadas en su origen por la discriminación sexual. Todas las lenguas no tienen la misma estructura en cuanto al género gramatical. Y, sin embargo, el patriarcado es una constante en todas las sociedades. Y el sexismo lingüístico también

  • En las lenguas de género como la nuestra, el no paralelismo de los géneros gramaticales no impide una simetría discursiva de mujeres y varones: son posibles los usos no sexistas. No hay una identificación entre la disimetría discursiva, que es común a toda comunidad lingüística, con el no paralelismo de los géneros gramaticales que no es común a toda comunidad lingüística.

  • Se da en el uso de la lengua, es un fenómeno comunicativo que se manifiesta en una construcción discriminatoria del sexo del referente de un discurso.  Y, en consecuencia, se viola la coherencia discursiva y la adecuación del texto al contexto.

  • Es responsabilidad de los hablantes –enunciador y destinatario- condicionados por el sistema de género social-sexo y por un conocimiento del mundo impregnado de ideología sexista. 

  • Al violar la coherencia y adecuación, la comunicación debería fracasar. Sin embargo, nos comunicamos perfectamente porque operamos con lo que se suele llamar prototipos o estereotipos y aquello a lo que pretendemos referirnos se ajusta a ellos. Tales prototipos (Lyons 1983) o modelos mentales (Kintsch y Van Dijk) incluidos en el conocimiento del mundo son androcéntricos. Por ello, la cooperación textual puede darse.

 

1.2. Formas de discriminación sexista:

  • El problema fundamental del sexismo lingüístico no es la ocultación de la mujer (reiteramos, esta ocultación no se debe al uso del género gramatical masculino y su no paralelismo con el femenino).

  • Más que en la ausencia, la ideología sexista se pone de manifiesto en las formas de la presencia (como género sexo) y en las formas de ocultación de las mujeres (como sujetos de lo humano).

  • En cuanto al varón, el hecho sexista es su ocultación en tanto que varón y su apropiación de lo humano. Todo ello, independientemente del género gramatical, incluso sin su presencia textual.

1.3. Sobre los fenómenos lingüísticos sexistas

En los textos con significación universal hemos encontrado uno de los mecanismos del discurso patriarcal: apropiación de la Genericidad por parte de los varones y exclusión de las mujeres, en tanto que sujetos, de los discursos con pretensión universal. Las mujeres como lo otro (Beauvoir,). Los dos fenómenos sexistas en los que se produce este solapamiento entre lo masculino y lo humano son el salto semántico y el referente androcéntrico. 

Dos características de estos fenómenos:

  • La apropiación de la genericidad no se materializa en el uso de palabras en género gramatical masculino sino en los referentes. De hecho, hemos podido observar que con el uso de palabras recomendadas como neutras (gente, humanidad, persona, etc.) también se produce.

  • La exclusión de las mujeres de los discursos universales toma la forma de alteridad más que de invisibilidad. Están presentes, pero no en posición de sujeto sino como “lo otro”. 

 

En los textos específicos hemos encontrado otro de los mecanismos del discurso patriarcal: conceptualización disimétrica de lo masculino y lo femenino.Los varones como género social desaparecen diluidos en un discurso neutro y pretendidamente universal. Las mujeres no aparecen en posición neutra sino como género social, como parte o en relación al mismo. Las mujeres, contrariamente a lo que se cree, no están ocultas en tanto que mujeres. Son los varones los que no aparecen representados en los discursos, en tanto que colectivo diferenciado. Dicho en otros términos --y contradiciendo creencias muy extendidas—hay una ausencia del varón en calidad de varón, de lo masculino en tanto masculino, ocultado por el solapamiento de la clase universal con la clase de los varones. Mientras las mujeres se ven privadas de significación universal, se las constriñe a los limites del género-sexo femenino.

La expresión lingüística de esta disimetría es la siguiente: uso de la palabra ‘mujer’ cuando el sentido del enunciado requiere otro término más preciso; negativa a usar el género gramatical masculino cuando es pertinente comunicativamente. En el caso de los varones ausencia de marcas léxicas (varones, masculino) que los nombren como colectivo diferenciado.

 

2. Principios en los que se fundamentan estas Recomendaciones

Aunque la eliminación del sexismo lingüístico, así como de otras formas de sexismo, depende de la disolución de los géneros sociales y la creación de una sociedad de individuos, consideramos que mientras tanto podemos proponer “Unas Recomendaciones Otras” acordes con las conclusiones de nuestra investigación. Por lo tanto, nos atenemos a los siguientes principios:

2.1.Recomendaciones para el uso de la lengua.

 

No se puede obviar que cualquier enunciado se da en un contexto comunicativo en el que los elementos que lo constituyen contribuyen, también, a la construcción del sexo del referente. En otras palabras, la adecuación, coherencia y cohesión de un texto al contexto comunicativo son las propiedades para un uso correcto de la lengua. Y para un uso no sexista.

2.2.La Teoría Critica feminista y el Análisis del Discurso.

  • La necesidad de un discurso genérico/universal, neutro en cuanto a los sexos, por la alteración de los planteamientos referenciales androcéntricos y no por la fácil solución de cambio de términos.

  • La visibilización de las mujeres nombradas discursivamente como sujetos; visibilizadas no por su condición sexual sino por su posición como individuos

  • Evitar que los discursos sobre varones tengan un sesgo androcéntrico y aparezcan como lo humano. Ponerlos textualmente en su lugar, mostrar su condición masculina.

  • Permitir la individualidad y la autonomía desmarcadas de la identidad de género. Equivalencia entre los sujetos, no entre los géneros sociales.

 

2.3. Metodología.

Así como para el análisis de los fenómenos lingüísticos sexistas hacemos una diferencia metodológica, efectuamos la misma distinción para las Recomendaciones:

  • Textos de significación genérica o universal que tienen como sujeto al género humano o a una totalidad o colectivo neutro y sus realizaciones.

 

  • Textos de carácter específico que hablan de mujeres, y textos que hablan de varones ya sea como individuos o colectivos y textos.

 

3. Recomendaciones para el discurso universal

3.1. Usar el género gramatical masculino no marcado para hablar de colectivos mixtos siempre que el texto sea adecuado al contexto y coherente con un referente genérico.

Se trata de impedir que los varones se apropien de lo genéricamente humano y de lo lingüísticamente inclusivo, el género gramatical no marcado, mediante la restauración de la universalidad de los referentes.

¿Cabe alguna duda de que cualquier texto legal, por ejemplo, no incluye a las mujeres por la utilización un término en género gramatical masculino? ¿No está contextualizado en una democracia que tiene garantizada, al menos en las leyes, la no discriminación por razón de sexo?

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. (Artículo 14 Constitución Española 1978).

Los menores gozaran de los derechos que les reconoce la Constitución y los Tratados Internacionales de los que España es parte, especialmente la Convención Derechos del Niño de Naciones Unidas y los demás derechos garantizados en al ordenamiento jurídico, sin discriminación alguna por razón de nacimiento, nacionalidad, raza, sexo, deficiencia o enfermedad, religión, lengua, cultura, opinión o cualquier otra circunstancia personal, familiar o social”. (Artículo 3. Protección jurídica del Menor, 1996).

¿Significa varón en este texto ‘los menores’? ¿Lo que se dice de los menores no es acaso universal?

“Las oposiciones a jueces de los últimos años están siendo superadas por más mujeres que hombres (María Peral, El Español, 16 de marzo 2016)

 

3.1.1. Usar el género gramatical masculino no marcado para referir una realidad no sexuada.

 

No siempre las palabras en género gramatical masculino designan un referente sexuado, pueden indicar una función, un cargo, la pertenencia a una clase etc. ….. 

Un niño, un profesor, un libro y una pluma pueden cambiar al mundo. La educación es la única solución”. (Discurso ante la Asamblea General de la ONU. Malala Yousafzai, 2015).

“Para combatir el antisemitismo no hace falta ser judío, como para luchar contra el racismo no hace falta ser negro. Lamentablemente, a veces parece que para combatir la discriminación de la mujer hace falta ser mujer. Soledad Gallego-Díaz”. (Angela Paloma Martin, “Electoras y elegidas”,El País,24 de septiembre 2014).

¿Cabe alguna duda de que Yousafzai, que ha luchado tanto por la educación de las niñas, esté refiriendo sexo masculino con el uso de ‘niño y ‘profesor’? Sería como afirmar que ‘un libro y una pluma’ designan dos objetos concretos. Lo mismo que ‘judío y negro’ en el texto de   Gallego-Díaz.

 

En algunas situaciones discursivas se busca ocultar, con una intención comunicativa pertinente, el sexo del referente

“Pensemos en dos formas básicas de plantearse la novela criminal, sintetizadas en dos preguntas: ¿quién es el asesino? (Doyle, Christie) y ¿cómo es el asesino? (Simenon, Highsmith). La novela de Leila Slimani explora la segunda opción, ya que desde las primeras páginas sabemos que una niñera del distrito X de París ha apuñalado salvajemente a dos niños que estaban a su cuidado. En adelante, la emoción se va a apoyar en la exploración que hace el narrador del alma homicida, así como en las causas que han podido conducirla a la melancolía delirante y a una depresión acallada y agobiante, que aspira a estallar violentamente y a incendiar su vida y las de los demás” (Jesús Ferrero,EL País, 29 marzo, 2017).

3.2. La duplicación puede ser pertinente si hay dudas de que el uso de un término en género gramatical masculino es genérico. Esta aclaración distinguidora puede servir para poner de relieve que nos referimos a un colectivo que durante un tiempo fue exclusivo de varones o que las mujeres están todavía infra representadas (Demonte, 2009). 

“Diccionario feminista para miembros atónitos del patriarcado (hombres y mujeres)” (Marisa Kohan, Público,15 de marzo, 2018).

“En este colegio las actividades deportivas de equipo son mixtas: alumnas y alumnos son los futbolistas.

“Entre los beneficiarios del ARCA el número de alumnas y alumnoses similar”.

 

3.2.1. El dual simétrico en la duplicación.

En el uso se suele dar una confusión entre los antónimos que designan sexo y género social. Lo correcto es:

 

Macho / Hembra

Mujer / Varón

 

3.3.Potenciar el uso de términos cuyo género gramatical no es explícito porque el significante es común al masculino y femenino.

Es incorrecto adjudicarles el género gramatical masculino. Palabras  como presidente, conserje, bedel, testigo, gerente,adolescentes, jóvenes, participantes, miembro, portavoz, representante, etc. son de género gramatical común. 

La creencia de que las palabras comunes en cuanto al género gramatical son masculinas conlleva a la feminización de cualquier término lo que potencia el androcentrismo semántico. No hay que crear nuevos significantes sino ocupar el significado, mostrar mujeres detrás de las palabras. 

Las jueces del Supremo de EE UU unen sus voces contra la última sentencia. Ginsburg, Kagan y Sotomayor han formado una sólida coalición en los casos más relevantes” (Cristina F. Pereda,El País, 6 de julio 2014)

“La última foto de la soldado Clayton. Asignada al batallón de fotógrafos de combate, murió al estallar un mortero durante unos entrenamientos en Afganistán y captó la explosión” (El País, 4 mayo, 2017)

 La presidente del W20: ‘Está probado que si las mujeres trabajan en igualdad que el hombre, el PBI del mundo puede aumentar un 7%’” (Fernanda Kobelinsky, Infobae,19 de Enero de 2018)

“Dimite una concejal de Ganemos, de la comisión municipal de cultura”, (Luca Constantini, El País, 19 de febrero, 2018)

El modista Lorenzo Caprile me insistió hace tiempo para que escribiera sobre el término “modisto”, del que él reniega” (Alex Grijelmo, El País, 4 de marzo, 2018).

3.4. Crear un referente universal en los discursos universales.

 

De poco puede servir la evitación de términos en género gramatical masculino o el uso de palabras como ‘gente, humanidad, persona, profesorado’ etc. si el texto construye un referente masculino. La evitación del androcentrismo se consigue con un referente textual que incluya predicaciones de mujeres y varones en pie de igualdad, una visión inclusiva de la experiencia humana en su totalidad.

"Uno es lo que fue, y lo que sueña ser y lo que teme ser. Desde muy niños jugamos a ser otros; vaquero, india exploradora, hada madrina, policía. De mayores fingimos que lo somos. Por eso gustan las películas, por eso se necesitan las novelas porque uno se mete, pasajeramente, en el pellejo de algún prójimo" (Rosa Montero,El PaísSemanal, 14 de febrero de 1993).

"A los enfermos (de anorexia) se les cae el pelo, se les retira la regla, se les descalifican los huesos hasta el punto de disminuir de altura varios centímetros..." (Rosa Montero, El País semanal, 25 de mayo, 1997).

(El miedo del pasajero vecino a los aviones) “Puede que su palpable pánico noscontagie y aumente nuestra natural inquietud, y que acabemos el vuelo con la ropa tan arrugada y despeluchados como nuestro vecino o vecina: las medias con carreras, la corbata torcida y desanudada, la falda en el ombligo, el pelo como si hubiéramos viajado en un descapotable a toda velocidad”. (Javier Marías,El País, 27 enero 2013).

 

“Se convoca a las 17 h. reunión de delegados (cartel con una imagen de mujeres y varones)”

 

4. Recomendaciones para el discurso sobre mujeres

4.1.Nombrar a las mujeres por lo que hacen, por su posición en lo público, por su condición social, como referentes discernibles, no como colectivo sexual indiferenciado o por su condición de pertenencia al mismo. No a la designación sexual como la condición constante y primera de las mujeres cuando no es relevante, cuando el campo referencial (las personas de la realidad extralingüística a las que alude) no es el hecho de ser mujer sino una profesión, por ejemplo.

 

"Tres mujeres premiadas en el Festival de cortometrajes de Alcala de Henares" (Nacho Saez de Tejada, 25 de Noviembre de 1989) Correcto: Tres directoras de cine

“Paloma Gómez Borrero, la mujer que contó el Vaticano en la ‘tele’” (El País, 25 Marzo 2017) Correcto: La periodista

“Cellnex ya tiene una mujer en su consejo” (Economía y negocios. El País, 24 Marzo 2017), Correcto: Una directiva

Las féminas del Club Atletisme l’Alcúdia se cuelgan la plata en el estatal de Elda” (CS. Levante, 22 Marzo 2017) Correcto: Las atletas

Diez mujeres clave de la historia de la filosofía (que tal vez no conozcas)” (Sara Calvo, Público, 15, 3, 2017). Correcto: Diez filósofas clave

 

4.2. Evitar la redundancia en la identificación sexual de las aposiciones adjuntas. El género gramatical femenino (o, en su caso, la moción del artículo) se basta para saber que se está hablando de una mujer. Es decir, que la identidad sexual no sustituya o deje en segundo término la identidad ciudadana.

"Las mujeres árabes también toman las armas" (El País, 23 de Septiembre de 1990).

“La universidad española quiere más mujeres ingenierasen las aulas” (El Economista.es, 19/11/2014).

“200 años sin mujeres pintoras... hasta hoy. Clara Peeters rompe el tabú del Prado” (Prado Campos, EL confidencial, 24.10.2016) 

“Las mujeres artistasson artistas todo el año, pero ¿dónde están?” (Bárbara Vidal, Alternativas, 21 de marzo de 2016).

Lo correcto es eliminar el término mujer porque el género gramatical femenino ya identifica el sexo del referente.

 

4.3.Aplicar a las mujeres el género gramatical masculino en su valor de no marcadocuando lo exija la situación de comunicación. No restringir el sentido de lo que se dice de una mujer a los límites del género-sexo femenino. Ocupanr el lugar que les corresponde en el espacio común de lo humano. Situarlas como individuos, con sexo, pero no solo sexo, en relación con la clase universal, no restringidas a la clase específica de mujeres.

“Boda en el delta” Eudora Welty,“Nacida en Jackson, Misisippi, en 1990, es junto a William Faulkner o Carson McCullers, uno de los autores que más han influido en lo que dio en llamarse la literatura sureña” (J.C. Suñén, El País,30 de abril, 1989)

Una niña burbuja recibe el primer tratamiento genético del mundo. Una niña burbuja (…) se convirtió ayer en el primer enfermo objeto de terapia genética en seres humanos” (El País, 15 de septiembre, 1990

"Margaret Thacher,descrita por sus partidarios como el mejor primer ministro británico en tiempos de paz de los últimos 150 años..." (El País, 23 de noviembre de 1990)

Ana María Matute es “parte de una clase de autores privilegiados que pueden escribir sobre lo inexplicable y lo invisible”. (Ángeles González Sinde, El País 28 de abril 2011)

Victoria Anna (...) el primer bebé probeta de España cumple 30 años (RTVE, Julio 2014).

 

5. Recomendaciones para el discurso sobre varones

5.1. El uso de ‘varón’ en lugar de ‘hombre’.

El uso sistemático de la palabra ‘hombre’ para designar varones puede producir ambigüedad semántica y la apropiación del genérico. Su significado primero es:

1. m. Ser animado racional, varón o mujer. (DLE, RAE)

Nótese que la definición no dice varón ymujer, sino que utiliza la conjunción disyuntiva ‘o’, esto es, la palabra puede nombrar indistintamente a cualquiera de los dos sexos.

Recomendamos usar 'hombre' en sentido genérico como ser humano, y 'varón' para hablar de hombres varones.

A la reunión de familias de acogida no asistió ningún varón.

Los varones no son por naturaleza agresivos, es un comportamiento aprendido.

 

5.2. Hacer el específico masculino para varones.

 

Evitar que los discursos sobre varones tengan un sesgo universal o neutro. Para que la información sea pertinente marcar semánticamente el género gramatical masculino cuando un texto se refiere sólo a varones. En textos en los que se habla de varones no siempre el contexto o el valor de marcado del género gramatical masculino se bastan para identificar el referente como varón o masculino. Es necesario usar la aposición ‘varón’ o ‘masculino cuando sea comunicativamente pertinente.

“A los irlandeses no les hago gracia, dice Edna O, Bryan, porque soy una mujer audaz y ellos prefieren a sus escritores masculinos (El País, EPS 10 de diciembre 2016).

El perfil del cliente masculino de la prostitución en España es sensiblemente más joven que hace 10 años” (María Antonia Sánchez-Vallejo, El País,15 enero, 2008)

“La del Club de Presidentes es una cena benéfica anual a la que asisten desde hace 33 años billionarios, magnates, políticos y muchos de los líderes del mundo británico de las finanzas y los negocios. Uno de los eventos sociales sin demasiada publicidad, en el que los invitados son exclusivamente hombres. El jueves, en el lujoso hotel Dorchester, había 360 comensales masculinos y 130 mujeres contratadas como azafatas para la velada”. (Begoña Arce, Una cena benéfica de multimillonarios provoca un nuevo escándalo de acoso sexual,SER, 24 de enero 2018).

“El ejército español, el segundo con más mujeres (…) La afluencia de mujeres está salvando de hecho el proceso de profesionalización de las Fuerzas armadas, ante la falta de aspirantes masculinos, (M.G. El País, 1 de abril, 2002)

Cuando en un texto se utilizan palabras con una relación de equívoca sinonimia referencial - una vez con valor genérico y otra con valor de específico - hay que restablecer esa relación. Se trata de no confundir la clase referencial de varones con la clase universal, de distinguir el sentido genérico (no marcado) del específico (marcado). 

Día del Maestro: cada vez hay menos profesores varones. La presencia de hombres cae un 45% en las aulas de primaria. Apenas son uno de cada cinco. Los alumnos más pequeños pierden referentes masculinos” (Elisa Silió, El País, 27 nov, 2017)

“Las investigaciones sobre la construcción social de la identidad han mostrado que los varones son socializados para "ejercer" la competencia, la violencia y el riesgo (y la dominación sobre las mujeres). Muchísimos jóvenes varones se "entrenan" en esos valores, creyendo que así lograrán ser "hombres de verdad", y esto es así en todos los sectores sociales” (Luis Bonino, El País, 8 diciembre, 1998)

“Existe una dialéctica porque empieza a producirse un diálogo explícito entre filosofía y feminismo, si bien desequilibrado, obviamente, a favor de los filósofos varones quienes, pese a ser fervorosamente estudiados por las teóricas feministas, muy rara vez se dignan a ser sus interlocutores.” (Celia Amorós, editora, Feminismo y Filosofía, Editorial Síntesis, 2000)

 

5.3. No ampliar lo que se dice de los varones a un ámbito referencial que no les corresponde

John Kennedy Jr. es el único hijo varón del asesinado presidente Kennedy” (Albert Montagut, El País, 12 de noviembre, 1990).

“Son los únicos alumnos varones del grupo”.

Mi hermano es el mejor cocinero varón de la familia. La abuela, de quien todo lo aprendió, lo supera.

 
 
 
 
 

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